domingo, 28 de septiembre de 2008

Puesta al día

Vuelvo a la carga después de una semana bastante movidita para resumir mi estancia en Helsinki desde la primera semana hasta hoy mismo. Hoy os contaré cosas sobre la vida universitaria, los viajes que he hecho por los alrededores de la ciudad y algunas costumbres finesas.

Vida Universitaria

En Helsinki (y supongo que en toda Finlandia) la vida universitaria es totalmente diferente al concepto que yo he vivido durante los últimos cinco años. Los fineses creen que para rendir en el ámbito escolar es necesario tener también un espacio en la vida para el ocio, y ese aspecto lo trasladan a límites insospechados.

Empecemos por las diferencias entre facultades. En el Campus de Otaniemi debe de haber unas 9 o 10 facultades distintas. Y es muy fácil diferenciar a los estudiantes de cada una de ellas (durante las primeras semanas de curso), ya que cada estudiante puede comprar una especie de "mono" del color de su facultad.



Los de rosa son los ingenieros mecánicos, mientras los blancos son ingenieros de electrónica. El mono original es bastante soso, con sólo algunos anuncios de publicidad, pero durante el año, acudiendo a distintas fiestas puedes ir adquiriendo parches y ir personalizándolo.

Otro tema es el gorro. El gorro es un símbolo de veteranía y de respeto. Se adquiere acudiendo a eventos durante el año (casi siempre lúdicos). Si has pasado las pruebas necesarias durante el primer año, tienes derecho a comprar el gorro, que se puede lucir sólo hasta una determinada fecha de septiembre y en ocasiones especiales. Es curioso ver en algunos eventos importantes a antiguos alumnos con el gorro totalmente amarillo (debería ser blanco), y es que el color amarillento denota veteranía y respeto hacía la persona.



A parte de todo esto, los estudiantes crean asociaciones temáticas, puntos de reunión entre gente que comparte los mismos gustos, como puede ser la asociación de montañismo, de la cerveza, de canto, de tenis o de estudiantes con procedencia sueca. Durante las primeras semanas estas asociaciones se presentan a los nuevos estudiantes organizando dos "rallies", uno en el Campus de Otaniemi, y otro por Helsinki. Cada asociación se ubica en un punto concreto del lugar, y los estudiantes, en grupos de 6-10 personas tienen que ir pasando por cada puesto intentando superar las pruebas que se presentan de la manera más original posible. Muchas risas pasamos aquellos días, sin olvidar la fiesta que prepararon por la noche.

En esta foto podéis ver el inicio del Rally por Helsinki. A los fineses les gusta mucho cantar, y más cuando llevan una o dos cervezas de más.



Sobre la universidad, decir también que es totalmente GRATIS. Es más, no sé si se dará el caso con todos los estudiantes fineses, pero conozco a más de uno que recibe unos 400€ al mes, sólo por estudiar. Sobre mi, recordando que estoy aquí para hacer el trabajo de final de carrera, me han puesto un despacho en el edificio de la facultad de telecomunicaciones. Un despacho compartido eso si, pero con un buen escritorio y un ordenador sólo para mi. A parte me han dado una tarjeta de seguridad para poder acceder a todas las áreas del edificio. Un lujo vaya...


Nuuksio National Park

Como ya dije en otra entrada, Finlandia está llena de bosques con sus respectivos lagos. Cerca de mi piso está el Parque Nacional Nuuksio, un privilegio para los amantes de la naturaleza. La verdad es que mirando el mapa no puedo adivinar la extensión del mismo, pero debe ser incluso más grande que el centro urbano de Helsinki.




Si vas durante el fin de semana (yo fui el domingo 14 de septiembre) puedes ver a cantidad de gente practicando senderismo. Es más, muchos de ellos se entrenan para la temporada de nieve con esos típicos palos que se utilizan en esquí de fondo. También es típico y bastante curioso a la vez ver a gente utilizando esos mismos palos por los caminos de la ciudad.



El parque es precioso. Nosotros (Jordi, que es mi vecino y catalán como habréis podido observar en su nombre, Joseph, uno de mis compañeros de piso y yo) estuvimos paseando alrededor del lago más grande (Nuuksion Pitkäjärvi) siguiendo los distintos caminos que había marcados.



El problema del idioma finés (o suomi para los entendidos) es que no se entiende (de momento, que voy a clases y no es tan difícil como lo pintan). Y por muchos letreros que viéramos al final nos perdimos. El hecho es que los colores marcaban distintos recorridos, pero nos enteramos demasiado tarde, cuando estábamos repitiendo el camino de color verde. Después nos aventuramos por el amarillo, que era el más largo hasta sin saber muy bien cómo, llegamos a una parada de autobús que nos llevaba a casa.








Me impactó bastante ver en el parque puestos para hacer barbacoas, es decir hacer fuego en mitad del bosque. Son puestos especialmente habilitados para eso, pero es algo que por ejemplo en España estaría totalmente prohibido. Estas cosas te pueden dar una idea de lo realmente civilizada que es aquí la gente, a parte que no tienen muchos problemas con incendios debido al clima del país.


Bodom Lake



El lago Bodom o Bodominjärvi en finlandés es un lago situado al norte de Espoo. Es conocido por unos sucesos ocurridos en 1960. Cuatro adolescentes acamparon en las orillas del lago el 4 de junio de aquel año y fueron atacados misteriosamente con un cuchillo. Tres de ellos, un chico de 18 años y dos chicas de 15 murieron, y sólo sobrevivió otro varón de 18 años también. En 2005 acusaron al sobreviviente de haber cometido los tres asesinatos pero fue absuelto de todos los cargos el mismo año.

Para los que les guste el "Death Metal" (estilo de música bastante duro para mi gusto) sabrán que uno de los grupos más famosos "Children of Bodom" deben su nombre a este suceso.

El lago Bodom es otra fantástica obra de la naturaleza. Denso bosque alrededor de un lago de tres kilómetros de longitud y uno de ancho. Para los fineses no debe de tener nada especial, salvo una pequeña playa a la que acudir en verano. Pero para mi es increíble este tipo de parajes, seguramente porqué es imposible ver una cosa parecida en España. Si acaso recuerdo algo parecido por los Picos de Europa, pero en aquella época yo era muy pequeño para poder apreciar algo tan increíble. De todas formas los bosques y la vegetación que se ve por aquí son irrepetibles en un país tan caluroso como el nuestro.



Lo cierto es que logramos sobrevivir al lago, pero no sin ciertas dificultades para encontrar la salida. Después de una larga caminata inventándonos caminos alternativos (había caminos para caballos, pero decidimos que esa era la opción más sencilla y preferíamos pasar más riesgo), y de pasar por una casa fantasmal en mitad de la nada encontramos una parada de autobús.







Lo más divertido fue comprobar, después de unos 15 minutos de espera, como el último autobús ya había pesado. Por suerte encontramos un par de mujeres haciendo "footing" que nos indicaron como llegar a otra parada a un kilómetro más o menos, en un barrio a las afueras de Espoo.










Para más información, en la expedición íbamos un belga, Benedickth, dos franceses, William y François, un eslovaco, Joseph, y tres españoles, Fernando (el que graba el vídeo precisamente), Luis y yo mismo.


La playa de Espoo (Kivenlahti)

Cuando aún estaba en España, bromeaba con mucha gente sobre que mi piso se sitúa a unos 500 metros de la playa. Lo cierto es que no creo que me meta nunca en el agua, pero lo que si es verdad es que ofrece unas vistas espectaculares.

La playa en si no es muy extensa, pero hay un paseo por el bosque rodeando toda la orilla del mar. No muy lejos también se sitúan lo que sería el barrio más poderoso económicamente de Espoo, con unos edificios (todos blancos, no sé bien bien el motivo) de diseño modernista.

Está semana hemos disfrutado de un tiempo exquisito. Sol casi todos los días y una temperatura rondando los 20ºC. Y me ha dado tiempo a hacer algunas capturas de este nuevo hermoso paraje natural.









Tutores, fiestas y otros menesteres

El tema de los "tutores" es algo a destacar de la cultura finlandesa. A cada alumno de intercambio se le asignan una serie de estudiantes fineses que le ayudan en todo lo que necesiten, ya sea con trámites burocráticos como invitaciones a fiestas o eventos especiales. Ser tutor es algo totalmente libre, es decir, los estudiantes se apuntan por voluntad propia y no reciben prácticamente nada a cambio.

En concreto yo tengo tres tutores Hilkka, que fue la que me vino a recoger cuando llegué a Helsinki, Jani y Eetu. Este último habla un correcto español además. Cada semana me están organizando salidas. Simples quedadas para comer o cenar, o otras actividades como ir a hacer escalada "indoor".



Los tres tutores no son sólo para mi. Ellos son responsable de un grupo de 7 alumnos, pero sólo solemos ir a los eventos tres. La verdad es que desconozco el motivo, pues es una buena forma de conocer a gente finlandesa. Normalmente te relacionas más con gente del resto de Europa, ya que donde vives estás lleno de estudiantes erasmus, y eso no te da la posibilidad de conocer a gente del país.

Sobre las fiestas, la verdad es que nos lo estamos montando verdaderamente bien. A parte de las organizadas por la asociación ESN (que son bastante económicas) hemos celebrado dos cumpleaños en los últimos dos fines de semana. La semana pasada el de Luis, un gallego afincado en Madrid por estudios, que es sinónimo de fiesta. Es curioso como siempre que se habla de fiesta sale su nombre a relucir. El viernes también fue el cumpleaños de François, un francés loco por los coches y su Olympique de Marsella (equipo de fútbol).

Normalmente celebramos estos eventos en la "ClubRoom". Dentro de la finca donde se sitúa nuestra vivienda tenemos un piso acondicionado como espacio lúdico. Allí disponemos de una mesa de billar, una Wii, cocina, y infinidad de cómodos sofás y butacas. A parte de para celebrar fiestas, solemos reunirnos cada dos por tres para hablar o simplemente pasar un rato juntos. Cabe destacar que todos los caprichos que tengamos, dentro de un límite de presupuesto, son financiados por la organización que nos alquila las viviendas (HOAS).





Cada lunes organizamos un torneo de poker a 5€ por persona. El ganador se lleva un buen piquito, pero lo mejor son las risas que nos echamos.



Sobre las fiestas en los clubes, como podéis comprobar en la última foto, están llenos de españoles (para el que se halla quedado con la mirada eclipsada, hay un tipo con la camiseta de la Ñ de España detrás mio). Es que no falla, allá donde vayas te encuentras a alguno. En esta foto yo no salgo especialmente bien, pero es que al lado de Fabienne cualquiera sale guapo.

Y esto es todo por hoy, ¡nos leemos en próximas entregas!

sábado, 20 de septiembre de 2008

Primera Semana en Helsinki

La agenda estaba apretadísima. Durante esa semana pretendía hacer todas las gestiones burocráticas necesarias para vivir en Finlandia durante cinco meses, tenía que acudir a las jornadas de introducción a la Universidad (martes, miércoles y jueves), y como no, probar las primeras fiestas en Helsinki.

Martes 2 de Septiembre. Primer día en la Universidad (TKK en adelante, que viene a ser Teknillinen Korkeakoulu, o Helsinki University of Technology). A las 10 en punto empezaba la primera jornada de introducción a TKK para alumnos de intercambio. Era un reto llegar hasta el Campus, pero por suerte no iba sólo. Mis compañeros de piso y varios vecinos me acompañaban, y entre todos supimos llegar sin problemas.

La verdad es que cuando llegas a Otaniemi (así se llama el Campus universitario), lo reconoces enseguida. La razón: ¡es enorme! Aquí se hallan todas las facultades relacionadas con alguna ingeniería de Helsinki, además de varios restaurantes, centros de deportes, un pequeño centro comercial y un montón de viviendas para estudiantes. También hay bastantes empresas que tienen su sede en este terreno. Otaniemi está en Espoo, donde yo vivo, pero en la otra punta. De todas formas, no tardo ni 30 minutos en llegar a la facultad en hora punta. Es la parte de Espoo más cercana a Helsinki. Con un mapa será más fácil orientarnos.



Yo vivo en el barrio de Kivenlahti (en Maininkitie, para ser exactos), que está en la costa oeste de Espoo. Parece que hay mucha distancia, y yo estaba un poco asustado por vivir tan alejado, pero la verdad es que en 35 minutos o menos, dependiendo del tráfico, te sitúas en el centro de Helsinki.

Nos reunimos todos los estudiantes extranjeros en una de las "aulas magnas" del edificio principal, construido por el arquitecto finés, como de casi todo el campus, Alvar Aalto.



La primera impresión, y no me equivoqué en aquel instante, es que hay españoles en todas partes. De todos los alumnos de intercambio seguramente el 65% son españoles y franceses.

A lo largo de la jornada nos fueron explicando las distintas funciones de los servicios que ofrece la universidad, especialmente enfocado para alumnos foráneos. Ya por la tarde nos habían organizado una "sauna-party" (fiesta en la sauna) en una de las saunas del campus (para que os hagáis una idea, cada edificio tiene sauna propia). El tema de la sauna merece subcapítulo aparte.

El concepto de sauna-party en Finlandia es bastante distinto a todo lo que os podáis imaginar. Las sauna-partys se celebran en edificios que a parte de tener dos saunas propiamente dichas, una para hombres y otra para mujeres, disponen también de una sala de estar como si de un bar se tratase, con barra incluida.



Es decir, puedes ir a tomarte algo a la sauna, sin necesidad de entrar en la sala de calor por así decirlo. El lunes hará tres semanas que estoy por aquí y aún no me he metido en ninguna sauna. Cuando se lo digo a alguno de los fineses que conozco se indignan conmigo, así que tengo una asignatura pendiente.

En las fiestas vas conociendo a un montón de gente nueva, lo que significa un montón de nombres nuevos. Y es impresionante la capacidad que tengo para olvidarlos. Pero bueno, se entiende, porque es imposible acordarte de las veinte personas que conoces a diario.

Debido al cambio de horarios en los quehaceres cotidianos, me fui de la fiesta bastante temprano, allá sobre las 21 (empezaba a las 19). El motivo es que estaba muerto de hambre, y es que resulta que en Finlandia se cena muchísimo antes, sobre las 18 o las 19 como muy tarde. Afortunadamente el viaje de vuelta a casa lo hice con otro español que también es mi vecino, Jou. Y tuvimos bastante suerte al encontrarnos en una de las paradas del campus con una chica cuyos padres habían vivido en la misma calle que nosotros. Y es que resulta que las líneas de autobús cambian según la franja horaria en la que te encuentres, y nosotros no habíamos mirado como volver a casa por la noche. Además era de noche, con lo que la visibilidad, añadido a que todavía no reconocíamos nuestros barrio, eran handicaps a sumar en nuestra búsqueda del hogar.

Durante los dos días siguientes seguimos acudiendo a las jornadas de introducción, bastante aburridas por cierto. Lo más destacable es que entendía casi todo lo que decían, y eso que estaba en inglés. Tal vez mi nivel no era tan bajo como creía.

La verdad es que durante esos días no paraba quieto. A parte, en casa tampoco podía hacer nada útil, más aún cuando no disponía de conexión a internet. Así que si no pasaba el tiempo en alguna de las actividades de la universidad, intentaba agilizar todo el "papeleo" necesario. Lo más importante sin duda, registrarte en la universidad y en la ciudad conforme que estás viviendo (Maistraatti). Con el carné de estudiante puedes recibir un montón de descuentos, especialmente en los restaurantes del campus, donde las comidas valen 2,60€ para estudiantes. Registrarte como residente en la ciudad (Espoo en mi caso) sirve para poder obtener una tarjeta de viaje (Travel Card, para coger autobuses básicamente). El transporte aquí es carísimo. Un billete sencillo cuesta 2,20€ y sólo es válido por una hora y media. Eso si no te mueves de la misma zona, es decir, que no viajas desde Espoo a Helsinki. En ese caso, el billete es de 3,80€ con las mismas condiciones que el anterior. La Travel Card por un mes para una zona cuesta 42€, y con ella puedes hacer todos los viajes que quieras dentro de la misma zona (Espoo en mi caso). Pero para el mes que viene optaré por pagar un poco más y hacérmela de dos zonas, ya que voy bastante frecuentemente a Helsinki, y por cada viaje debo pagar alrededor de 3€.

Durante esa semana descubrimos las ESN-partys. ESN es una asociación europea, que tiene sedes en las ciudades que reciben más afluencia de estudiantes de intercambio. Es la asociación que se encarga de organizar todo tipo de actividades para estudiantes, ya sean viajes, fiestas o barbacoas. Por supuesto, cada jueves organizan una fiesta Erasmus en alguno de los numerosos clubes (algo parecido a una discoteca en España) de Helsinki. Estas fiestas se caracterizan por ser bastante económicas. No te cobran entrada y las consumiciones no ascienden a más de 3.5€, dependiendo de lo que pidas.

El viernes se celebraba un campeonato de fuegos artificiales en Helsinki por la noche. En realidad iban acompañados con música, pero desde el sitio donde estábamos sólo escuchábamos el estruendo de los petardos. Luego estuvimos paseando por la ciudad de noche y volvimos pronto para casa.






El sábado hicimos una barbacoa en la zona común de nuestro edificio. Ya contaré con mas detalle en próximas entradas, pero para que os hagáis una idea, hay un pequeño parque con una barbacoa para todos los vecinos. Allí nos juntamos una treintena de personas de diferentes nacionalidades. El problema fue la lluvia. Aquel día cayó una buena tormenta. En Helsinki hay un 80% de probabilidades de lluvia diaria. Pero normalmente si llueve, es una lluvia muy fina, casi ni se nota. Para mi no es un inconveniente. Pero aquel día, tocó una buena trompa de agua. La barbacoa estaba cubierta, pero no había techo para el cocinero, así que acabamos todos bastante empapados.





Por la noche fuimos a uno de los dos clubs que hay cerca de casa: "The West Way". A petición popular tengo que poner fotos de chicas, así que aquí van dos finesas de las que conocimos.



El domingo tocó visita cultural por Helsinki, esta vez de día. Helsinki es una ciudad bastante pequeña, de edificios bajos y con un estilo peculiar. Estuvimos por el centro histórico, recorriendo infinidad de edificios culturales, casi todos religiosos, y monumentos. La verdad es que tiene su encanto. Venía con la idea preconcebida por lo que me habían dicho de que era una ciudad que no tenía gran cosa, y lo cierto es que me encantó. Sin duda lo más destacado es la Catedral de Helsinki (o Helsingin tuomiokirkko). Aquí os dejo algunas capturas de la ciudad.