Lo cierto es que estoy un poco decepcionado por como voy a pasar estas "vacaciones" (yo tengo que aprovechar para trabajar más que nunca). En un principio decidí quedarme en Helsinki para estas fiestas, primero porque el vuelo de ida y vuelta a Barcelona no es barato, segundo, porque a la vuelta sólo iba a pasar un mes más en Helsinki y tercero, por estar rodeado de gente de otros países con los que compartir estos momentos, una nueva experiencia.
Posiblemente el tercer motivo sea el más relevante, pero el problema es que la mayoría de estudiantes se han marchado a sus respectivos países a celebrar la Navidad con sus familiares y amigos. A eso hay que sumarle los tristes momentos de las despedidas con amigos que terminaron la beca Erasmus y no van a volver después de fiestas. Por eso ahora mismo no es el mejor momento por el que he pasado en Helsinki.
Peeeero, los pocos que quedamos nos lo arreglamos para poder pasar una Noche Buena en condiciones. En principio iba a organizar una cena en mi casa, pero la noche anterior me dio por comprobar las líneas de autobuses para venir, y cuál fue mi sorpresa que el último autobús salía de Helsinki a las 15h. Y es que Noche Buena y Navidad son casi los días más importantes del año en Finlandia. Está todo cerrado, hasta restaurantes para ir a cenar. Algo increíble. Así que nos lo montamos para poder ir a cenar a casa de Sara, una asturiana de Avilés que conocí no hace mucho. En total eramos seis, Filippia y Nassos de Grecia, Beat el suizo, Sara, Ruta de Lituania y yo.
El menú: salmón al horno con guarnición a base de patatas, cebollas y pimientos. El cocinero: yo mismo. Ahora entiendo porque siempre sobra comida en las reuniones familiares, y es que es difícil calcular las raciones. Compré comida para cuatro, porque Nassos y Filippia no iban a venir en principio, y al final no sobró porque Beat comió como si no hubiera probado bocado en dos semanas.
Según ellos, la cena estaba deliciosa. Igual lo decían para no quedar mal conmigo, o igual era verdad. Hasta Filippia me confesó que hasta ese momento no le gustaba el salmón, un poco exagerado creo yo.

Después de la cena estuvimos charlando, escuchando música y jugando a divertidos juegos de cartas. La idea de ir al centro a tomar algo quedó descartada, pues el transporte público no empezaba a funcionar hasta las 9.45 del día 25. Así que entrada ya la noche nos quedamos a dormir en casa de Sara. Por suerte Sara tiene las llaves de unos cuantos españoles que viven cerca de ella, y no hubo problemas de camas para nadie.

Para Noche Vieja estoy pendiente de a ver si puedo conseguir unas entradas para un concierto de HIM (para más información buscar por Hell Done). En el caso que no, bastante probable, el plan será bastante parecido al de Noche Buena, pero está vez con más invitados.
Un saludo navideño!

2 comentarios:
bueno bueno bueno!!! pero que fotos son esaaaaaaas!!!!!!!!!!!
ni una eh,... ni una!!!!
yo a ti te mato...
jajajaja
:************
:)))
Abetito ^_^
(your child!)
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